Aquí en la diócesis de Texas estamos trabajando en el ministerio Hispano para ayudar a las parejas de nuestras Iglesias en sus relaciones matrimoniales. Aqui en San Dunstans tendremos el encuentro de parejas regional para el dia sabado 3 de Octubre de 6 a 9 pm. Y para seguir reflexionando sobre la realidad conyugal les escribe a continuacion la realidad de una pareja cuyos nombres no los menciono porque si usted está pasando lo mismo que a ellos, usted pueda escribir su nombre allí. Disfrute la siguente reflexion:
La esposa ya no amaba al esposo, seguia viviendo a su lado como si nada hubiera cambiado. Cada madrugada se levantaba antes de que naciera el sol, encendia un fogón de lena y preparaba unas arepas calientes y le Servia una taza de café recien hecho. Después barría al frente de la casa y alimentaba a sus 6 hijos y continuaba con todas las tareas de la pequeña finca. Desde afuera parecian una familia Feliz pero desde Adentro todo era distinto. Llevaba meses sintiendo un vacío que crecía en silencio. Lo más triste era que su amor no murió por una infidelidad, ni por una gran discusion, se fue apagando poco a poco víctima de la indiferencia. Hacía mucho tiempo que el esposo habia dejado de preguntarle Cómo se sentía? Ya no le dedicaba palabras cariñosas ni pequeños gestos que antes la hacían sonreír. Incluso olvidó la fecha de su cumpleaños sin darle un abrazo o una simple felicitación. Para él todo parecía haberse vuelto una rutina. Un domingo la esposa decidió ponerse el vestido que usó cuando comenzaron su historia, esperaba despertar en él algun Recuerdo: tal vés alguna sonrisa, tal vés alguna mirada llena de cariño; pero el esposo apenas pasó junto a ella, ni siquiera levantó la cabeza. Solo preguntó con tono serio: todavía falta mucho para la comida? Aquellas palabras terminaron de romper algo dentro de su corazón. Esa misma noche mientras le ofrecía un pedazo de pan dulce reunió fuerzas para hablar. Con los ojos llenos de lágrimas le dijo: amor, me siento muy sóla, siento que hace tiempo dejaste de verme. El esposo continuó mirando su plato, sin mostrar preocupación respondió: no exageres, estás cansada por tanto trabajo, descansa y mañana estarás mejor. La esposa guardó silencio y comprendió que ya no luchaba contra los problemas de la vida, sino contra la indiferencia de quien decia amarla. Las lágrimas calleron sin hacer ruido. Se quedó en aquella casa únicamente por sus hijos también porque le dolía aceptar que tantos años juntos se estaban perdiendo sin que nadie intentara salvarlos. Con el paso del tiempo entendió que existen amores que no terminan de un día para el otro, simplemente dejan de latir cuando uno de los dos deja de cuidar el corazon del otro y ese abandono duele más que cualquier discussion, porque puedes compartir la misma mesa, dormir bajo el mismo techo y aun así sentirte completamente sola. Valora a quien camina contigo antes que la indiferencia apague un amor que cuando se rompe por dentro muchas veces ya no Vuelve.
Bendiciones y mis oraciones por todos ustedes.
Padre Naty+




