Acabamos de celebrar el dia del amor y la Amistad en este ano 2026. Quiero compartir contigo una historia que nos trae algun mensaje para nuestras vidas. Una pareja de novios muy joven van por un Jardin discutiendo. Y la joven pareja no se da cuenta de que alguien se acerca, están demasiado ocupados, hiriendose el uno al otro con fuertes acusaciones… Un anciano camina hacia ellos y viste las ropas sencillas de un Obispo; pero sus manos están sucias de tierra, acaba de trabajar de entre las rosas de su hermoso jardín. Tiene una de ellas entre sus manos: roja, perfumada y con espinas visibles en el tallo.
La capucha le cubre casi todo el rostro; pero su semblante es sereno, casi sonriente. La pareja finalmente nota su presencia y guarda silencio. Algo en aquella figura los calma instantaneamente: tal ves sea la mirada, tal ves la rosa, tal ves el contraste entre la furia de ellos y la paz de él. El obispo no dice nada durante algunos segundos, solo observa y después extiende la rosa a la pareja y hace una petición sencilla: “que los dos sostengan el tallo juntos con mucho cuidado para no lastimarse con las espinas”. Ellos obedecen y cada uno sostiene un extremo del tallo, despacio y con atencion a las espinas afiladas.
Entonces él habla de manera suave y firme: “las rosas son hermosas, perfumadas y delicadas; pero tienen espinas”. Así tambien son las diferencias entre ustedes, es necesario conocerlas, respetarlas y tratarlas con delicadeza; para que ninguno de los dos resulte herido, actuando así serán felices y las peleas desaparecerán. El novio mira a la novia y la novia mira al novio y ellos aún sostienen la rosa juntos y algo cambia en esos instantes. No es que los problemas hayan desaparecido; pero la forma de mirarlos produce en ellos transformacion. Y seis meses después el mismo Obispo celebró el matrimonio de esa pareja. Y eso corria por la ciudad y la gente decía: “el obispo que salvaba parejas, aconsejaba parejas, salvaba relaciones desechas. El obispo que entendia el amor, no como ausencia de conflictos, sino como delicadeza ante las espinas inevitables”.
Aquella tarde de 272 D.C. aquel hombre de manos callosas seria llamado a Roma, que haria un Milagro imposible, que convertiría a familias enteras, que enfrentaria al propio Emperador y que moría por todo aquello en lo que creía. Nadie imaginaria que el mundo entero aún hablaría de él el día 14 de febrero. Su nombre era Valentín y esta es la historia del patrono de los enamorados. Valentín nació a finales del siglo II, en Terni, ciudad al norte de Roma, Italia.
Espero que esta historia les haga reflexionar sobre sus vidas de pareja para que continuen amandose mutuamente y el Proyecto de amor de Nuestro Padre Dios continue creciendo en medio de las espinas. Feliz dia de los enamorados.
Padre Naty+




